Ahorro periódico vs Aportaciones puntuales

En la realidad actual, con las noticias sobre la evolución de la Seguridad Social, la alarma social acerca del agotamiento y vaciado de la llamada “hucha de las pensiones”, y la volatilidad bursátil en la realidad mundial, cada vez más, debemos plantearnos la planificación de nuestra futura jubilación y hacerlo cuanto antes. La idea que todos perseguimos es acumular un capital en nuestra etapa laboral que nos permita seguir viviendo con calidad una vez jubilados pues, presumiblemente, la pensión será menor que el salario recibido.

Ahora bien, frente a esta posibilidad cabe preguntarse cuánto ahorrar y, sobre todo, cuando se debe empezar a ahorrar. La idea de almacenar dinero en el banco (o en otro lugar) para la jubilación no parece que sea la mejor de las opciones para optimizar la rentabilidad de la inversión. Para analizar los por qué, tenemos que pensar en tres de los factores más influyentes en una inversión: el momento en que se comienza a invertir, la disciplina y el asesoramiento.

El primer factor determinante es decidir si vamos a invertir de una vez o si, por el contrario, lo vamos a hacer poco a poco. Si lo hacemos de una vez (prima única o aportación puntual) corremos el riesgo de comprar cuando el mercado está alto y, por tanto, la rentabilidad de nuestra inversión será escasa. En este supuesto, estamos a merced de cuando podamos tener la capacidad de almacenamiento de una determinada cuantía económica. Ese momento puede ser propicio para la inversión, porque el mercado esté barato, o no serlo.

Sin embargo, si compramos activos en diferentes momentos (ahorro periódico), nos aseguraremos de amortiguar cualquier subida del mercado con una más que presumible bajada de precios futura pues no olvidemos que la economía mundial siempre está sujeta a ciclos económicos de mayor o menor duración. Con esta estrategia de inversión, sin duda, reducimos el efecto de la volatilidad de los mercados sobre nuestros ahorros y, por tanto, sobre nuestro futuro. Es verdad que, si centramos nuestra inversión en el momento más bajo del mercado, conseguiremos una mayor rentabilidad futura pero, quién nos asegura que estamos en el momento más bajo y que no bajará mucho más??

Una prueba cercana de la conveniencia de realizar aportaciones periódicas la tenemos si analizamos el comportamiento de nuestro IBEX-35 durante el pasado año 2018. Para una aportación realizada a primeros de año, la rentabilidad obtenida sería un 3% menor que una estrategia de aportaciones mensuales.

El segundo de los factores analizados es la disciplina, es decir, que no hablamos de una inversión fuerte que haga tambalearse a nuestra economía familiar, sino de integrar la cuota que va al ahorro en nuestro día a día,  consiguiendo con ello amortiguar el esfuerzo necesario para conseguir aumentar la disponibilidad económica durante nuestra jubilación. Los planes de ahorro Helvetia pueden contratarse desde 30,00 € al mes, por lo que no deben suponer una tasa de esfuerzo familiar importante sino, como hemos nombrado anteriormente, un gasto regular más en la economía familiar. Debemos pensar que “muchos pocos” pueden llegar a hacer “uno grande”. Y baste el siguiente cálculo para ello: si tomamos como base que una persona comienza su ahorro 35 años antes de su jubilación (actualmente sería con 32 años de edad) y realiza aportaciones de 50,00 € al mes, al final de su inversión habría realizado aportaciones por valor de 21.000 euros que, unidos a un escenario de rentabilidad media del 3%, nos daría un montante global a la finalización del periodo de inversión de 43.000 euros.

Y, por último, destacábamos la importancia del asesoramiento en todo momento. Es imprescindible contar con asesoramiento experto que pueda aportar orientaciones acerca de la cesta de productos en los que invertir, que sepa en qué momento convienen o no invertir un pequeño montante disponible, que conozca las fórmulas de recuperación menos dolosas de una inversión, en  definitiva, profesionales que conozcan el mercado y los diversos instrumentos de los que nos podemos valer.

En ese punto es donde estamos los agentes de seguros, con una larga experiencia en el asesoramiento a clientes, en la gestión de siniestros, en el estudio de los momentos críticos de una inversión, en el conocimiento profundo del marco normativo que nos afecta.

Si juntamos los tres actores, estaremos en disposición de conseguir el objetivo para el que se planeó la inversión y que no es otro que disponer del capital necesario para hacer frente a nuestras futuras necesidades y mantener un nivel de vida acorde a nuestras necesidades, permitiendo disfrutar de una etapa de la vida muy interesante y con muchísimas posibilidades.

Como siempre, si quieres recibir asesoramiento o estás pensando en contratar un ahorro para tu futuro, no dudes en ponerte en  contacto con nosotros pulsando en el siguiente enlace.

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